Había una vez en el cerro de un pueblo vivía una muchacha llamada Victoria, tenía una familia unida, grande y pobre. Todos los días Victoria se levantaba muy temprano para trabajar y sostener a sus 6 hermanos y madre.
Victoria trabajaba muy lejos de su casa, se la pasaba trabajando hasta muy noche, un día se le hizp tarde, no alcanzó el camión para regresar a su casa, tuvi que caminar hasta ver si alguien le daba raite al pueblo donde ella vivía. A los minutos vió un autobús que iba pasando, se puso en medio de la carretera, ella pensó que la vería, el camionero venía con sueño, no la vió y en una curva se la llevó arrastrando hasta dejarla tirada a varios metros de la curva peligrosa, toda deformada y muerta.
Desde entonces, Victoria a las 10:30 de la noche pide raite y se sube, tu la ves, te asustas y exactamente en la curva provoca un accidente.
¡ Llega temprano a tu casa, no vaya a ser que Victoria te
pida raite y provoque un accidente en la curva peligrosa!
Bueno ese es mi cuento, asi que ya saben chicos lleguen temprano a sus casas y tengan cuidado con Victoria. JAJAJA!
Esta muy bueno tu cuento e interesante, ya siento la presencia de Victoria, me gusto.
ResponderEliminarjajajjaja ay que la muchacha de la curva. Está interesante tu cuento. Ojalá que llegues temprano, para que no se te aparezca!!
ResponderEliminarAush...empiezo a sentirme sugestionada por el cuento, me dio miedo :/
ResponderEliminarMuy buen cuento, de esos me gusta, que espanten. Felicidades Susana no vi ninguna falta de ortografía.